SEGURIDAD EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS
PRIMEROS AUXILIOS
La conducta a seguir ante un accidentado por corriente
eléctrica puede resumirse en tres fases simples pero muy precisas:
- Petición de ayuda.Como primera medida se debe dar la alarma, para que alguien acuda y se encargue de avisar al teléfono de Emergencias 112, mientras usted trata de prestar auxilio al accidentado.
- Rescate o "desenganche" del accidentado.
Si la víctima ha quedado en contacto con un conductor o pieza bajo tensión, debe ser separado del contacto como primera medida, antes de tratar de aplicarle los primeros auxilios. Para ello se cortará la corriente accionando el interruptor, disyuntor, seccionador, etc. No hay que olvidar que una persona electrizada que se encuentre en un lugar elevado, corre el riesgo de caer a tierra en el momento en que se corte la corriente. En casos así hay que tratar de aminorar el golpe de la caída mediante colchones, ropa, goma o manteniendo tensa una lona o manta entre varias personas.Si resultara imposible cortar la corriente o se tardara demasiado, por encontrarse lejos el interruptor, trate de desenganchar a la persona electrizada mediante cualquier elemento no conductor. (Tabla, listón, cuerda, silla de madera, cinturón de cuero, palo o rama seca, etc.) con el que, a distancia, hacer presa en el cable o en el accidentado, o asiéndole de la ropa estando el rescatador bien aislado.
- Aplicación de primeros auxilios para mantener a la víctima con vida hasta que llegue la ayuda médica adecuada.
REANIMACIÓN
Después de un accidente eléctrico, es frecuente
que se presente un estado de muerte aparente que puede ser debido a un
simple shock, a un paro respiratorio o a un paro circulatorio o a quemaduras.
Cada uno de estos casos requiere una conducta diferente:
- Shock eléctrico. En esta situación podemos tener una pérdida transitoria de conocimiento, pero no hay parada respiratoria. Los latidos cardíacos y el pulso son perceptibles y la pupila presenta un tamaño normal. En este caso es suficiente con poner al accidentado acostado sobre un lado, en posición lateral de seguridad. Es esencial vigilar su respiración y el pulso mientras llega la asistencia médica avanzada.
- Parada respiratoria. En este caso, además de la pérdida de consciencia se presenta una situación clara de ausencia de ventilación. A nivel circulatorio, el pulso sigue siendo palpable y la pupila conserva su tamaño normal.
- Parada cardiorrespiratoria. Podemos encontrar, muy frecuentemente una dilatación franca de las pupilas.
- Quemaduras. Si se han producido quemaduras, existen dos complicaciones fundamentales que amenazan al accidentado; el shock y la infección.
En las quemaduras de primer y segundo grado es suficiente cubrir la parte afectada con una compresa estéril. Si no existe ya riesgo de contacto eléctrico, es conveniente sumergir la parte quemada en agua fría o aplicar compresas empapadas en agua fría. No se debe poner nunca la parte quemada a un chorro de agua.En las quemaduras de tercer grado, debido a la destrucción de la piel, el organismo pierde grandes cantidades de líquido. Si la superficie afectada es mayor del 15-20% de la superficie cutánea total, la pérdida de líquido puede producir un shock y, en general, si se sobrepasa el 50% las quemaduras presentan un riesgo importante de muerte.En el ámbito que aquí nos ocupa, lo más frecuente es que se produzcan quemaduras por arco eléctrico. En estos casos la ropa del accidentado suele arder, por lo que se deberá apagar las llamas sofocándolas con una manta, arena o cualquier otro material incombustible.No se debe desvestir al quemado ya que las ropas pueden haberse adherido a la piel y se corre el riesgo de arrancarla. Si las ropas son de tejido sintético y siguen ardiendo, deben mojarse con agua frecuentemente, después de haber retirado al accidentado de la zona de peligro y de asegurarnos que no existe riesgo de contacto eléctrico.
En todos los casos en los que se haya observado una
situación de parada respiratoria o cardiorrespiratoria, aunque
haya sido de corta duración, es necesario hospitalizar al accidentado
al objeto de que sea sometido a un determinado tipo de exámenes
médicos.
En todos los casos en que el accidentado haya sufrido
quemaduras, exceptuando las insignificantes, debe ser enviado a un centro
asistencial especializado en el tratamiento de quemados, si es posible.
Como es lógico, tal decisión deberá tomarlo el equipo
médico de emergencia comunicándoselo a su Centro Coordinado.
Durante el traslado de los heridos que lo requieran, se proseguirán
las medidas de reanimación elaboradas y de efectuar desfibrilaciones
si se presentara tal emergencia, rápidamente diagnosticada por
el control electrocardiográfico. Además, para los casos
en que el accidentado sufra quemaduras, el equipo médico que realiza
el transporte podrá, eventualmente, poner en práctica una
rehidratación y alcalinización si el trayecto es largo.
