09 marzo 2026

Seguridad en instalaciones eléctricas: influencia de la tensión y resistencia del organismo


SEGURIDAD EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS


INFLUENCIA DE LA TENSIÓN Y RESISTENCIA DEL ORGANISMO

La influencia de la tensión se manifiesta por cuanto de ella depende la intensidad de la corriente que pasa por el cuerpo, ya que: I = V/R = Tensión/Resistencia.
Cuanto mayor sea la tensión, mayor podrá ser el valor de la corriente eléctrica, es decir, una tensión de 380 V. es más peligroso que una de 220V. Para una tensión fija aplicada al cuerpo humano, la corriente que circula depende de la resistencia que presenta el organismo. Sin embargo ésta es muy variable y depende de multitud de circunstancias, tanto internas como externas, tales como:
  • Condiciones fisiológicas y estado de la piel.
  • Tensión de contacto.
  • Espesor y dureza de la piel.
  • Presión de contacto.
  • Superficie de contacto.
  • Recorrido de la corriente por el cuerpo.
  • Estado fisiológico del organismo.
La piel es un órgano que aísla al cuerpo humano del medio exterior. Efectivamente, ofrece una determinada resistencia al paso de la corriente porque los tejidos que la componen son muy malos conductores. Estos tejidos pueden ser comparados con un dieléctrico, formando el conjunto de la dermis y la epidermis un sistema capacitativo análoga a un condensador. Frente a una corriente continua, la piel opone mayor resistencia que ante una corriente alterna.
Una piel rugosa y seca puede ofrecer una resistencia de 50.000 ohmios. Sin embargo, una piel fina y húmeda por el sudor o por el agua, puede presentar una resistencia de 1.000 ohmios.

La resistencia de los tejidos internos es muy pequeña, debido a que están impregnados de líquidos conductores, y no depende de la longitud del camino recorrido. Se estima una resistencia media de 500 ohmios.

La presión sobre el punto de contacto influye negativamente en la resistencia.

Por último, lo decisivo en un accidente eléctrico es la densidad de corriente en las zonas de contacto: d = Intensidad/Superficie.

En baja tensión, cuando el contacto es puntiforme, actúa sobre la piel una gran densidad de corriente. El intenso desarrollo de calor conduce a las típicas marcas en la piel. Si el contacto es más amplio en su superficie, no hay destrucción de la piel y faltan las marcas por quemadura.

Al fallar la resistencia cutánea por quemaduras, solamente queda la resistencia de los tejidos internos. Se puede pasar de valores de resistencia de 50.000 ohmios en la piel seca, a unos 500 al ser destruida la piel y quedar solamente la resistencia interna.

El valor de la resistencia del cuerpo varía en función de la tensión que se aplica al mismo, debido al mayor número de puntos de éste que sufre perforación eléctrica, según va aumentando la tensión.

De numerosos exámenes realizados en determinadas condiciones, se pueden extraer las siguientes conclusiones:
Tensión de Contacto

Valor de resistencia en Ohmios
Piel mojada
Piel normal
25 Voltios
2.500 Ohmios
10.000 Ohmios
50 Voltios
2.000 Ohmios
5.000 Ohmios
250 Voltios
1.000 Ohmios
2.000 Ohmios
Estos valores son aplicables para corrientes alternas de hasta 100 Hz. y corriente continua. Las mediciones se han efectuado entre extremidades, de mano a mano y de mano a pie.
De acuerdo con estas cifras se puede calcular la tensión de seguridad en locales húmedos o secos, sin que aparezcan intensidades superiores a 10 mA., considerada como valor que no produce ningún efecto fisiológico nocivo.
Así aplicando la famosa fórmula de I = V/R, obtenemos como tensiones de seguridad, 25 Voltios para locales húmedos o mojados y 50 Voltios para locales secos o no conductores.

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