16 marzo 2026

Seguridad en instalaciones eléctricas: influencia de la frecuencia de la corriente


SEGURIDAD EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS


INFLUENCIA DE LA FRECUENCIA DE LA CORRIENTE

En todo cuanto llevamos explicado sobre los efectos fisiológicos de la corriente eléctrica, nos hemos estado refiriendo a corriente alterna de baja frecuencia y a corriente continua. Si se trata de corriente alterna de alta frecuencia, harán falta intensidades mayores par producir los mismos efectos.
Cualitativamente la afirmación anterior es exacta, ya que debido al efecto Kelvin o Pelicular de la corriente alterna, la alta frecuencia tiende a circular por la piel sin atravesar órganos internos.
A partir de una frecuencia de 10.000 Hz, se empieza a tener efecto pelicular apreciable, no produciéndose en el organismo más efecto que el calentamiento de los tejidos, por efecto Joule.
Se trabaja con altas frecuencias en aparatos electroquirúrgicos o electrobisturíes (del orden de 450.000 Hz) en los que la corriente eléctrica se aprovecha como fuente calorífica y no afecta a órganos vitales. De trabajar con frecuencias industriales de 50/60 Hz, los efectos serían mortales.

Actividad obligatoria
Fecha de entrega: 22 de marzo de 2026
Fecha de publicación de calificaciones: 25 de marzo de 2026

09 marzo 2026

Seguridad en instalaciones eléctricas: influencia de la tensión y resistencia del organismo


SEGURIDAD EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS


INFLUENCIA DE LA TENSIÓN Y RESISTENCIA DEL ORGANISMO

La influencia de la tensión se manifiesta por cuanto de ella depende la intensidad de la corriente que pasa por el cuerpo, ya que: I = V/R = Tensión/Resistencia.
Cuanto mayor sea la tensión, mayor podrá ser el valor de la corriente eléctrica, es decir, una tensión de 380 V. es más peligroso que una de 220V. Para una tensión fija aplicada al cuerpo humano, la corriente que circula depende de la resistencia que presenta el organismo. Sin embargo ésta es muy variable y depende de multitud de circunstancias, tanto internas como externas, tales como:
  • Condiciones fisiológicas y estado de la piel.
  • Tensión de contacto.
  • Espesor y dureza de la piel.
  • Presión de contacto.
  • Superficie de contacto.
  • Recorrido de la corriente por el cuerpo.
  • Estado fisiológico del organismo.
La piel es un órgano que aísla al cuerpo humano del medio exterior. Efectivamente, ofrece una determinada resistencia al paso de la corriente porque los tejidos que la componen son muy malos conductores. Estos tejidos pueden ser comparados con un dieléctrico, formando el conjunto de la dermis y la epidermis un sistema capacitativo análoga a un condensador. Frente a una corriente continua, la piel opone mayor resistencia que ante una corriente alterna.
Una piel rugosa y seca puede ofrecer una resistencia de 50.000 ohmios. Sin embargo, una piel fina y húmeda por el sudor o por el agua, puede presentar una resistencia de 1.000 ohmios.

La resistencia de los tejidos internos es muy pequeña, debido a que están impregnados de líquidos conductores, y no depende de la longitud del camino recorrido. Se estima una resistencia media de 500 ohmios.

La presión sobre el punto de contacto influye negativamente en la resistencia.

Por último, lo decisivo en un accidente eléctrico es la densidad de corriente en las zonas de contacto: d = Intensidad/Superficie.

En baja tensión, cuando el contacto es puntiforme, actúa sobre la piel una gran densidad de corriente. El intenso desarrollo de calor conduce a las típicas marcas en la piel. Si el contacto es más amplio en su superficie, no hay destrucción de la piel y faltan las marcas por quemadura.

Al fallar la resistencia cutánea por quemaduras, solamente queda la resistencia de los tejidos internos. Se puede pasar de valores de resistencia de 50.000 ohmios en la piel seca, a unos 500 al ser destruida la piel y quedar solamente la resistencia interna.

El valor de la resistencia del cuerpo varía en función de la tensión que se aplica al mismo, debido al mayor número de puntos de éste que sufre perforación eléctrica, según va aumentando la tensión.

De numerosos exámenes realizados en determinadas condiciones, se pueden extraer las siguientes conclusiones:
Tensión de Contacto

Valor de resistencia en Ohmios
Piel mojada
Piel normal
25 Voltios
2.500 Ohmios
10.000 Ohmios
50 Voltios
2.000 Ohmios
5.000 Ohmios
250 Voltios
1.000 Ohmios
2.000 Ohmios
Estos valores son aplicables para corrientes alternas de hasta 100 Hz. y corriente continua. Las mediciones se han efectuado entre extremidades, de mano a mano y de mano a pie.
De acuerdo con estas cifras se puede calcular la tensión de seguridad en locales húmedos o secos, sin que aparezcan intensidades superiores a 10 mA., considerada como valor que no produce ningún efecto fisiológico nocivo.
Así aplicando la famosa fórmula de I = V/R, obtenemos como tensiones de seguridad, 25 Voltios para locales húmedos o mojados y 50 Voltios para locales secos o no conductores.

Actividad opcional


02 marzo 2026

Seguridad en instalaciones eléctricas: influencia del tiempo de contacto

SEGURIDAD EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS


INFLUENCIA DEL TIEMPO DE CONTACTO

La norma CEI 479-2 (Comisión Electrotécnica Internacional) ha establecido unas curvas que delimitan las distintas zonas de peligro de la corriente eléctrica en función del tiempo, como mostramos a continuación:

Este diagrama corresponde al efecto del paso de la corriente eléctrica alterna de 50 Hz, a través de las extremidades del cuerpo humano con peso superior a los 50 kgrs. Como podemos ver, en el diagrama marcamos diferentes zonas:

Zona 1. No aparece ninguna reacción. Está limitada superiormente por los 0,5 mA y es independiente del tiempo de actuación.
Zona 2. La corriente se aprecia. Produce una especie de cosquilleo e incluso dolor. Generalmente no es de esperar ningún efecto patológico. Esta zona está limitada por la recta I = 0,5 mA y la denominada curva de seguridad. La curva de seguridad responde a la expresión: Imáx = Io + 10/t ; siendo: I máx = Corriente máxima de seguridad en mA. ; Io = Corriente límite de tetanización muscular (10 mA); t = tiempo en segundos.
Zona 3. No representa habitualmente riesgo de fibrilación ventricular. Hay riesgo de asfixia y de tetanización.
Zona 4. Existe riesgo de fibrilación ventricular.

Los riesgos en el interior de cada zona se agravan en función de la intensidad de la corriente y del tiempo de circulación de ésta. Los efectos de la corriente continua son, generalmente, como cuatro veces menos peligrosos que los efectos de la corriente alterna de 50 Hz, en igualdad de tensión e intensidad. Es, sin embargo, importante tener en cuenta los fenómenos electrolíticos que, sobre el cuerpo humano puede originar la corriente continua.

Actividad obligatoria

Fecha de entrega: 15 de marzo de 2026
Fecha de publicación de calificaciones:18 de marzo de 2026

23 febrero 2026

Seguridad en instalaciones eléctricas: influencia de la intensidad de la corriente


SEGURIDAD EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS


INFLUENCIA DE LA INTENSIDAD DE LA CORRIENTE

Considerando el cuerpo humano como una resistencia eléctrica, la intensidad que recibe un accidentado depende de la tensión y de su resistencia, de acuerdo con la ley de Ohm: Intensidad = Tensión/Resistencia
Por lo tanto, cuanto mayor sea la tensión, mayor será la intensidad, siempre que haya suficiente potencia de alimentación. Voltajes considerados como de baja tensión, 220 V. y 380V., pueden producir intensidades que provocan la electrocución.

Los efectos fisiológicos producidos por la corriente eléctrica en el organismo humano, en situaciones normales para personas adultas con un peso mínimo de 50 kgrs., suponiendo que la corriente circula al tocar la parte externa de dos extremidades y para la frecuencia de 50/60 son los siguientes:
De 0 a 10 mA: Movimientos reflejos musculares (calambres).
De 10 a 25 mA: Contracciones musculares, tetanización de los músculos de los brazos y manos, que impiden soltar los objetos que se tienen asidos, dificultad de respiración y aumento de la presión arterial.
De 25 a 30 mA: Irregularidades cardiacas y fuerte efecto de tetanización. Afecta a los músculos respiratorios y a partir de los 4 segundos aparecen los síntomas de asfixia. Se producen quemaduras eléctricas.
De 40 mA a 10 A: Se produce la fibrilación ventricular del corazón.
Superior a 10 A: El corazón sufre una parada durante la circulación de la corriente y si el tiempo es corto, menos de 1 minuto, puede recuperar su actividad normal. La corriente actúa, a la vez, como agente de fibrilación y desfibrilación. Las quemaduras eléctricas se producen por el efecto térmico desarrollado en la trayectoria de la corriente. La cantidad de calor desprendido está ligada a los parámetros físicos de la Ley de Joule:
Calorías = 0,24 x Resistencia x Intensidad2 x Tiempo


Fecha de entrega: 1 de marzo
Fecha de publicación de calificaciones:4 de marzo

16 febrero 2026

Seguridad en instalaciones eléctricas: efecto de la corriente sobre el organismo


SEGURIDAD EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS


EFECTOS DE LA CORRIENTE ELÉCTRICA SOBRE EL ORGANISMO HUMANO

La energía eléctrica en forma de corriente eléctrica, al circular por el cuerpo humano, produce diversos efectos como consecuencia de la interacción con los órganos y sus mecanismos de funcionamiento. Los efectos fisiológicos de la corriente que circula por el organismo, depende de los siguientes factores:

  • Intensidad de la corriente.

  • Tiempo de contacto.

  • Tensión.

  • Resistencia del cuerpo entre los puntos de contacto.

  • Recorrido de la corriente por el cuerpo.

  • Frecuencia de la corriente.

  • Condiciones fisiológicas del accidentado.

Fecha de entrega: 22 de febrero de   2026
Fecha de publicación de calificaciones: 25 de febrero de 2026

09 febrero 2026

Seguridad en instalaciones eléctricas: los accidentes eléctricos


SEGURIDAD EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS


LOS ACCIDENTES ELÉCTRICOS

Los accidentes eléctricos no son relativamente numerosos pero presentan generalmente una elevada gravedad, sobre todo en el caso de que la corriente eléctrica afecte a órganos vitales como los pulmones o corazón, con el consiguiente riesgo de electrocución.

En el cuerpo humano se pueden producir, por efecto de la energía eléctrica, las siguientes lesiones:
  • Tetanización muscular: Con este concepto se expresa la anulación de la capacidad muscular, por una contractura mantenida, que impide la separación por sí mismo del punto de contacto.

  • Paro respiratorio: Es producido cuando la corriente circula de la cabeza a algún miembro, atravesando el centro nervioso respiratorio.
 
La paralización puede prolongarse después del accidente. Por eso es necesaria una práctica continua de la ventilación artificial durante, tal vez, varias horas.

  • Asfixia: Se presenta cuando la corriente atraviesa el tórax. Impide la contracción de los músculos de la caja torácica y, por tanto, la respiración.

  • Fibrilación ventricular: La ruptura del ritmo cardíaco debida a la circulación de la corriente por el corazón da lugar a la fibrilación ventricular. La fibrilación se caracteriza por la contracción desordenada de las fibras cardiacas ventriculares. Esto impide al corazón latir sincrónicamente y desarrollar su acción de bombeo de la sangre. Se interrumpe la circulación. Esto, en pocos minutos, conduce a lesiones irreversibles en el cerebro.
 
Es suficiente que algunas células cardíacas queden desfasadas, para que el funcionamiento del corazón quede seriamente perturbado como máquina de bombeo.
  • Quemaduras: Son producidas por la energía liberada al paso de la intensidad de la corriente (efecto Joule). La gravedad de la lesión es función, en igualdad de condiciones físicas, del órgano o parte del cuerpo afectada.
  • Con relación a las fibras nerviosas, los fisiólogos han determinado que no pueden resistir temperaturas mayores de 45º C.
    Las quemaduras pueden ser producidas también por el arco eléctrico accidental, cuya elevada temperatura (4.000ºC) puede afectar a la piel, por radiación o convección en distintos grados. Las quemaduras se clasifican en grados según su gravedad.


CONTACTO DIRECTO

Por contacto directo se entiende la puesta en contacto de una parte del cuerpo del trabajador o usuario y una pieza o elemento conductor habitualmente bajo tensión eléctrica (parte activa), bien porque esta parte activa es accesible o por posibles fallos de aislamiento.



CONTACTO INDIRECTO

Se entiende por contacto indirecto el producido entre una parte del cuerpo del trabajador y las masas puestas accidentalmente bajo tensión como consecuencia de un defecto de aislamiento.
Se denomina masa a las partes o piezas metálicas accesibles del equipo eléctrico, que normalmente no están bajo tensión, pero que pueden estarlo si se produce un defecto de aislamiento. Por extensión, los elementos conductores directamente conectados a estos equipos eléctricos son igualmente considerados como masas.
Bajo ciertas condiciones el peligro aparece cuando el trabajador toca el aparato o equipo eléctrico defectuoso; entonces, puede verse sometido a una diferencia de potencial establecida entre la masa y el suelo, entre la masa y un elemento conductor o entre una masa y otra, con lo que la corriente eléctrica circulará por su cuerpo.
En este caso deben restringirse los voltajes o corrientes que circulan entre partes que puedan ser tocadas por el operario o usuario y tierra. Estos voltajes a considerar son los que pueden aparecer durante el uso o primer fallo de los equipos eléctricos. Las medidas de seguridad contra los contactos directos e indirectos se recogen en las normas UNE 20324-93, CEI 529 y EN 60529.



ARCO ELÉCTRICO

Se produce generalmente por un cortocircuito o defecto franco con partes activas de la instalación, ya sea por contacto accidental o por fallo de aislamiento, entre fases o entre fase-neutro, fase-masa o fase conductor de protección. El cortocircuito se puede definir como una conexión accidental de impedancia o resistencia despreciable entre dos puntos a distinto potencial eléctrico.
Del total de accidentes eléctricos que se producen, el 75% aproximadamente son debidos a un arco eléctrico accidental, de ahí la trascendental importancia de éste apartado.
El aire a la temperatura normal es aislante, porque los corpúsculos que lo forman, átomos y moléculas, son neutros y solamente alcanza a ser conductor cuando se ioniza, es decir, cuando por determinados medios de aportación de energía (calor, radiaciones) se forman en su seno electrones e iones libres, o sea, los dos portadores de la electricidad. Esta ionización, por lo general, es insuficiente para sostener la conducción a través del aire, es decir, para que se produzca el arco eléctrico.

Tiene que existir una diferencia de potencial entre conductores, o entre conductor - masa y una extracción de electrones libres de conducción del conductor, ya sea por efecto termoiónico (energía necesaria para salvar la barrera de potencial) o por emisión de campo eléctrico.
Por efecto generalmente de una corriente eléctrica elevada (cortocircuito), en los conductores eléctricos se alcanzan elevadas temperaturas que provocan el efecto termoiónico y la ionización del aire que los circunda, dando lugar al arco eléctrico que eleva la temperatura del medio donde se ceba, alcanzando temperaturas de 4.000 º C.
Se sabe que el 50% de la energía del arco eléctrico se absorbe en el calentamiento del aire circundante, el 40% irradia, y el resto es absorbida por la fusión de las piezas metálicas afectadas por el arco eléctrico.
El arco eléctrico produce radiaciones ultravioletas, infrarrojas y visibles. Esto confirma la necesidad de utilizar gafas inactínicas sin pérdida de visión, con objeto de absorber las radiaciones y proteger los ojos contra las posibles salpicaduras de partículas metálicas, como el cobre, que al fundirse se proyecta violentamente.
Así mismo, la utilización de guantes de cuero como protección de las manos es obligada, ya que, al producirse un cortocircuito, el guante actúa de pantalla absorbiendo parte del calor, dado que la duración del arco no sobrepasará el tiempo de un segundo. El guante aislante actuará, por lo tanto, de barrera entre el foco del calor y las manos.
La ropa de trabajo de los electricistas y operadores eléctricos será resistente al calor, de tal manera que la temperatura del arco accidental no la inflame, aumentando las lesiones. Se desaconseja, por lo tanto, la ropa acrílica y se recomienda la de algodón o fibras artificiales resistentes al fuego.
Las comprobaciones de tensión en caso de avería, reparación, etc., serán consideradas como un trabajo con tensión, por lo que se utilizarán los elementos de protección anteriormente señalados, por ejemplo: guantes antifuego y gafas de protección.

MÉTODOS DE TRABAJO

La protección del operario contra los riesgos de contacto con elementos situados a un potencial diferente del suyo, que no sean el punto de trabajo, se asegura por uno o varios de los medios siguientes:
  • Utilización de accesorios aislantes (pantallas, telas, vainas y cubiertas, entre otros), para cubrir los conductores desnudos o los conductores cuyo aislamiento es defectuoso o insuficiente, los aisladores así como las masas.
  • Utilización de dispositivos aislantes (plataformas, banquetas, alfombras, etc.).
  • Correcta iluminación del punto de trabajo. Es decisiva por lo que se utilizarán lámparas eléctricas portátiles o lámparas de apoyo situadas en el casco del operario.
  • Protección personal (guantes, gafas, casco).
Por lo tanto, para trabajar con seguridad, es necesario que el cuerpo esté aislado para impedir toda posible circulación de corriente por el organismo, así como que se produzcan contactos entre fases, o fase y tierra, que den lugar a arcos accidentales cuya elevada temperatura (4.000º C) puede alcanzar al operario.
El operario debe revestir los conductores y masas con los que pueda entrar en contacto (salvo el punto de trabajo), y como regla general, debe proceder a este revestimiento a medida que avanza en su trabajo.
En los casos de cables subterráneos se debe asegurar el revestimiento (protectores, telas vinílicas, etc.) de la zanja o canalización y de las masas con las que el operario pueda entrar en contacto al mismo tiempo que con el conductor en tensión. Además, toda persona que pueda tocar a un operario, bien directamente, bien por medio de herramientas, útiles y otros objetos, deberá llevar guantes aislantes y estar situado sobre una superficie aislante.
Antes de cada trabajo deberán comprobarse los guantes aislantes por un medio neumático elemental, como así mismo verificar el buen estado de la herramienta, materiales y equipo.

Fecha de entrega: 15 de febrero de  2026
Fecha de publicación de calificaciones: 18 de febrero de 2026

02 febrero 2026

Seguridad en instalaciones eléctricas


SEGURIDAD EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS


INTRODUCCIÓN

La electricidad es peligrosa. Puede decirse que es tanto más peligrosa en cuanto que no es habitualmente perceptible por nuestros sentidos, ya que:
- No tiene olor, solamente el ozono engendrado por el arco eléctrico en el aire, es perceptible al olfato.
- No puede ser detectada por la vista, de manera que un conductor sometido a tensión no puede distinguirse de un conductor fuera de tensión.
- No se aprecia generalmente al oído, solamente un ruido característico comparable al zumbido de un enjambre de abejas puede ser percibido en las líneas de muy alta tensión.
El fluido eléctrico se manifiesta en diversas formas físicas que pueden ser origen de daño si se encuentra la persona en su camino en sus proximidades. La electrización está constituida por las distintas manifestaciones fisiológicas y patológicas debidas al paso de la corriente eléctrica por el cuerpo humano. La electrocución, en cambio, es sólo un subconjunto del grupo anterior ya que designa exclusivamente los casos de parada cardiorrespiratoria.
Si el cuerpo fuera un aislante casi perfecto, como el vidrio, no tendríamos nada que temer de la corriente eléctrica, pero no es aislante. Tampoco es buen conductor. El cuerpo es un circuito complejo cuyas características conductoras difieren no sólo de un individuo a otro, sino sobre todo en función de las condiciones del contacto. La gravedad de la electrización será diferente según la superficie de contacto, su humedad y la presión con el conductor, entre otras circunstancias.
Las instalaciones, aparatos y equipos eléctricos tienen habitualmente incorporados diversos sistemas de protección contra riesgos producidos por la corriente. Pero aunque estos sistemas sean muy adecuados, no son suficientes para la protección total del trabajador. Para realizar trabajos y maniobras en instalaciones o equipos deben observarse además unas determinadas normas de seguridad, y sobre todo, conocer el medio en el que se trabaja.

Información


Actividades obligatorias


Fecha de entrega: 8/2/2026

Fecha de publicación de calificaciones: 11/2/2026










Actividades de recuperación y de ampliación